poesia, tradução

Mostra: Del Triángulo de las Bermudas a Lisboa — poetas caribenhos, por Sandra Santos

Segue abaixo uma amostra da antologia bilíngue Del triángulo de las bermudas a Lisboa: 25 poetas caribeños preparada pelo poeta porto-riquenho Jonatán Reyes e traduzida para o português pela poeta e tradutora Sandra Santos.

* * *

Víctor Rodríguez Núñez (Cuba)

PASEO DEL PRADO

este país se nos fue de los pies
y tomó otro camino

con su densa rutina
que ni una rumba puede alebrestar

mulatas legendarias
abanican la espera maduras de calor
y chinos hacen cola sonrientes
a las puertas de nada

país de reggaetón doble moneda
estridencia ideológica
donde lo único decente es el sol

país resuelto en ruinas triangulares
sin aire en la escalera
que ya no queda aquí ni regresa contigo

PASEO DEL PRADO

este país escapou-se-nos dos pés
e tomou outro rumo

com a sua densa rotina
que nem uma rumba pode alçar

mulatas lendárias
agitam a espera maduras de calor
e chineses fazem fila sorridentes
às portas de nada

país de reggaetón dupla moeda
estridência ideológica
onde o único decente é o sol

país reduzido a ruínas triangulares
sem ar na escadaria
que já não permanece aqui nem regressa contigo

(Do livro despegue)

Víctor Rodríguez Núñez (La Habana, Cuba, 1955) es poeta, periodista, crítico y catedrático. Ha publicado trece libros de poemas, casi todos premiados, siendo los más recientes deshielos (2012) y desde un granero rojo (2013). Se han editado varias antologías de su obra en siete países de lengua española, así como en alemán, francés, inglés, italiano, macedonio, serbio y sueco. Ha traducido poesía tanto del inglés al español.

§

Rosa Silverio (República Dominicana)

HAY QUE PONERLE UN NOMBRE A ESTA TRISTEZA

Hay que ponerle un nombre a esta tristeza
hay que ponerle un corazón,
un ojo de gato o de serpiente,
hay que ponerle un vestido
tacones
maquillaje
y sacarla a pasear
emborracharla
y cogérsela en una esquina
o en un motel de mala muerte.
Hay que golpear a esta tristeza,
darle latigazos,
enseñarle quién manda,
amarrarla a un poste eléctrico
o deshojarla en una tarde de septiembre.
Hay que saber que el mundo
es una telaraña o una sombra ancha
dispuesta a devorarlo todo,
a tragárselo todo de una bocanada
o de un zarpazo.
Hay que entender que las cosas
tienen un lugar geográfico, un nombre,
una textura exacta y una forma
y que dentro de esas cosas
está desnuda y en silencio
la tristeza,
como una corriente de aire frío
o el mar cuando se han dormido las olas,
como un conuco solitario,
un rancho de tabaco a oscuras
o Matanzas a las cinco de la tarde.
Hay que saber que la tristeza existe
como existe la casa, la tacita de té,
el reloj, el árbol, los recuerdos
o la fotografía de mi abuela
con una blusa llena de pájaros blancos
y una mirada que me hace recordar
a todos los muertos que ha tenido que llorar
mi pobre abuela.
Hay que saber que la tristeza no sólo existe
sino que también tiene su espacio,
su rincón en el interior de cada cosa,
su propia coloratura, sus exigencias
e incluso sus horarios
y que a veces uno se cansa,
se harta de tanta mansedumbre,
de tumbarse en una cama,
de tomarse un frasco de pastillas,
de pensar en sogas, en puentes
o en desahogos sentimentales,
y de repente uno se levanta
y dice coño
y decide cambiar el orden del mundo,
ponerle un nombre a la tristeza,
etiquetarla,
mandarla a la mierda,
y seguir hacia delante,
siempre adelante,
como el que va en un tren
o en un motoconcho,
aunque el vacío siga en el lugar de siempre,
aunque nada sea como antes,
aunque el amanecer no sea luminoso,
aunque la tristeza jamás desaparezca.

TEM DE SE DAR UM NOME A ESTA TRISTEZA

Tem de se dar um nome a esta tristeza
tem de se pôr um coração,
um olho de gato ou de serpente,
tem de se pôr um vestido
tacões
maquilhagem
e levá-la a passear
embebedá-la
e socorrê-la numa esquina
ou num motel de má morte.
Tem de se golpear esta tristeza,
dar-lhe lategadas,
ensinar-lhe quem manda,
amarrá-la a um poste eléctrico
ou desfolhá-la numa tarde de Setembro.
Tem de se saber que o mundo
é uma bagatela ou uma sombra larga
disposta a devorá-lo todo,
a tragá-lo todo num sopro
ou num baque.
Tem de se entender que as coisas
têm um lugar geográfico, um nome,
uma textura exacta e uma forma
e que dentro dessas coisas
está despida e em silêncio
a tristeza,
como uma corrente de ar frio
ou como o mar quando adormecem as ondas,
como um campo solitário,
um rancho de tabaco às escuras
ou Matanzas às cinco da tarde.
Tem de se saber que a tristeza existe
como existe a casa, a taça de chá,
o relógio, a árvore, as recordações
ou a fotografia da minha avó
com uma blusa cheia de pássaros brancos
e um olhar que me faz recordar
todos os mortos que teve de chorar
a minha pobre avó.
Tem de se saber que a tristeza não só existe
como também tem o seu espaço,
o seu recanto no interior de cada coisa,
o seu próprio melisma, as suas exigências
e até os seus horários
e que por vezes nos cansamos,
nos fartamos de tanta submissão,
de tombarmos numa cama,
de tomarmos um frasco de comprimidos,
de pensar em sogas, em pontes
ou em desafogos sentimentais,
e de repente levantamo-nos
e dizemos caralho
e decidimos alterar a ordem do mundo,
dar um nome à tristeza,
etiquetá-la,
mandá-la à merda,
e seguir em frente,
sempre em frente,
como o que vai no comboio
ou num motociclo,
ainda que o vazio esteja no lugar de sempre,
ainda que nada seja como antes,
ainda que o amanhecer não seja luminoso,
ainda que a tristeza jamais desapareça.

Rosa Silverio (Santiago de los Caballeros, República Dominicana). A publicado diversos libros de poesía. Sus cuentos y poemas figuran en varias antologías y han sido publicados por revistas y suplementos culturales de diversos países. Su obra ha sido traducida al inglés, francés, italiano, portugués y catalán. Ha recibido varios premios importantes.

§

Arturo Desimone (Aruba)

NOSOTROS EXILIADOS

Nosotros los exiliados simplemente escribimos mejor
Desde la más petiza juventud vivimos en memorias
hemos aprendido
a florecer ante el dolor
a mantener una roca en el ombligo
jardinería de recuerdos que nunca se cosechan.
Escupimos rechazando ilusiones que edulcoraron
los mirares de los jóvenes imposibles

Todo lo que tocan nuestras lenguas grises, en un instante se amargó
en un instante de pasión, se quemó y pudo alimentarme
Las caricias que me enviaron se perdieron
en un lento oleaje
o rondan aún
por oficinas postales de una colonial
burocracia de cristal
en redes de un maldito pescador industrial

Hemos conocido
el fracaso al florecer
fracaso primaveral, deleite deleite
delito

El lenguaje
de los jóvenes hombres y mujeres de este nuevo campo brillante
(giraldas y mentiras de la nueva ciudad)
no cuaja en mi estomago
Sí el lenguaje de los cuerpos
estímulo para aprender a leer de nuevo

Volaban cenizas de sus bocas
juguetes, máquinas de cobre

Sabemos todos los detalles picantes
del fracaso divino
de los chismes sobre nuestros pueblos dañinos borrados de esta tierra
que nunca será la nuestra
ni siquiera en socialismo
ni en muerte

NÓS EXILADOS

Nós os exilados simplesmente escrevemos melhor
Desde a mais petiz juventude vivemos de memórias
aprendemos
a florescer perante a dor
a manter uma rocha no umbigo
jardinagem de lembranças que nunca se recolectam.
Cuspimos recusando ilusões que adocicaram
os olhares dos jovens impossíveis

Em tudo o que tocam as nossas línguas cinéreas, num instante se amargou
num instante de paixão, se queimou e me pôde alimentar
As carícias que me enviaram perderam-se
numa lenta ondulação
ou permanecem ainda
nos correios duma colonial
burocracia de cristal
em redes dum maldito pescador industrial

Conhecemos
o fracasso florescer
fracasso primaveril, deleite deleite
delito

Na linguagem
dos jovens homens e mulheres deste novo campo brilhante
(torres e mentiras da nova cidade)
não coalha no meu estômago
Sim a linguagem dos corpos
estímulo para aprender a ler de novo

Voavam cinzas das suas bocas
brinquedos, máquinas de cobre

Sabemos todos os detalhes picantes
do fracasso divino
dos mexericos sobre os nossos povos daninhos apagados desta terra
que nunca será nossa
nem sequer no socialismo
nem na morte

Arturo Desimone (Isla de Aruba, Mar Caribe, 1984) es de una familia de exiliados de Argentina, Polonia y Rusia. Actualmente vive en Argentina. Sus poemas y cuentos de ficción en inglés han sido publicados en diversos jornales literarios en Estados Unidos e Inglaterra (Drunken Boat, New Orleans Review, Adirondack Review, Hamilton Stone Review, entre otros) en Mexico (Círculo de poesía).

§

Gladys Mendía (Venezuela)

EL TRANSITO DEL ALFABETO

la autopista piensa que tiempo y muerte
son el mismo dios
siente la gravedad de los cuerpos
y decide ser río

ahora nada le pesa
ni las rocas
ni los peces
ni las plantas
desde el fondo se ve a sí misma
corriendo en su humor alcoholado

comprende la mentira de la transparencia
la transparencia es ilusión
le dice el polvillo acumulado
que ella respira sin ver en la oscuridad

escucha palabras que entreabren algunas ventanas
siente que nada está en su lugar
no hay sistema
no hay sentido
no hay niveles ni formas
no hay orden

lo que hace despegar es el vacío
el alfabeto como un pasaje sin destino
el transitar erróneo de los sonidos de una lengua a otra
porque no es posible escuchar
porque es la ilusión de los borrosos escuchar

el alfabeto en tránsito es la ruleta rusa
la autopista cuando es río se libera del juego

O TRÂNSITO DO ALFABETO

a auto-estrada pensa que tempo e morte
são o mesmo deus
sente a gravidade dos corpos
e decide ser rio

agora nada lhe pesa
nem as rochas
nem os peixes
nem as plantas
a partir do fundo vê-se a si mesma
correndo no seu humor etilizado

compreende a mentira da transparência
a transparência é ilusão
diz-lhe a poeira acumulada
que ela respira sem ver na escuridão

escuta palavras que entreabrem algumas janelas
sente que nada está no seu lugar
não há sistema
não há sentido
não há níveis nem formas
não há ordem

o que faz desunir é o vazio
o alfabeto como uma paisagem sem destino
o transitar erróneo dos sons duma língua à outra
porque não é possível escutar
porque é a ilusão do difuso escutar

o alfabeto em trânsito é a roleta russa
a auto-estrada quando é rio liberta-se do jogo

(Poema do livro inédito El alma lleva las luces altas)

Gladys Mendía (Venezuela, 1975). La han publicado en diversas revistas y antologías literarias. Sus libros han sido traducidos al catalán, sueco, inglés, portugués y francés. Ha participado en diversos festivales internacionales de poesía. Es editora de la Revista Literaria Neoamericana Los Poetas del 5, desde el año 2004. http://www.lp5.cl

§

Ashanti Dinah Orozco-Herrera (Colombia)

LOS ANCESTROS SON

Una orquesta de gaviotas
que resuena desde adentro
entre la sinfonía de los atardeceres del alma
para humedecer
con un beso los barcos de la memoria mítica.

Los ancestros son:
Las voces,
Los suspiros,
Las huellas,
Los gritos,
Los gestos,
Las canciones,
Los poemas,
que bogan entre las orillas de la conciencia
como un eterno-retorno
con sus remos de arena fecunda.

Los ancestros van vestidos de ébano y marfil,
Y con sus sonrisas de agua,
Y con sus pasos de Serpiente Cósmica,
van transitando entre la comarca fluida de los sueños:

En la picto-grafía de nuestros cuerpos
los ancestros con sus tintas de calamar,
nos dibujan árboles de sombra en las pupilas;
manglares esculpidos de nostalgias
tatuajes de atlas y fragmentos de cartografías antiguas.

Impacientes, los Ancestros
se asoman con el ojo de sus lenguas
en las ventanas de la mirada,
para trenzar las pieles del tiempo,
para murmurar en los cuadernos de la existencia,
y respirar todos los olores del bosque de nuestras infancias.

Los ancestros lamen el ardor de nuestros oleajes de sangre,
huelen el verdor de nuestras carnes de dolores
rememoran nuestras heridas mojadas,
esas que se ocultan en las rendijas de las hojas secas
entre los intersticios de la historia.

OS ANTEPASSADOS SÃO

Uma orquestra de gaivotas
que ressoa desde o interior
entre a sinfonia dos entardeceres da alma
para humedecer
com um beijo os barcos da memória mítica.

Os antepassados são:
As vozes,
Os suspiros,
As pegadas,
Os gritos,
Os gestos,
As canções,
Os poemas,
que vogam nas margens da consciência
como um eterno-retorno
com os seus remos de areia fecunda.

Os antepassados vão vestidos de ébano e marfim,
E com os seus sorrisos de água,
E com os seus passos de Serpente Cósmica,
vão transitando entre a comarca fluída dos sonhos:

Na picto-grafia dos nossos corpos
os antepassados com as suas tintas de calamar,
desenham-nos árvores de sombra nas pupilas;
mangueirais esculpidos de nostalgias
tatuagens de atlas e fragmentos de cartografias antigas.

Impacientes, os Antepassados
assomam-se com o olho das suas línguas
nas janelas do olhar,
para entrançar as peles do tempo,
para murmurar nos cadernos da existência,
e respirar todos os odores do bosque das nossas infâncias.

Os antepassados lambem o ardor das nossas ondulações de sangue,
cheiram o verdor das nossas carnes de dores
rememoram as nossas feridas molhadas,
essas que se ocultam nas fendas das folhas secas
entre os interstícios da história.

Ashanti Dinah Orozco–Herrera (Barranquilla, Colombia). Como poeta ha participado en diversos concursos y recitales de poesía en los que he ganado varios premios. Ha sido Invitada de honor como a la lectura de poesía afrocolombiana en el marco de la Jornada de Socialización del Plan Distrital de Desarrollo “Bogotá Humana” 2012. Ha sido publicada en la Revista Kumba, Universidad Nacional de Colombia y Afroféminas de España.

§

Ángel Antonio Ruiz Laboy (Puerto Rico)

PASAPORTE A LA CENIZA

a Manuel

me voy del pan, del mar, del aguacero
huyo de comer las uvas negras a la orilla de las tardes
huyo de ver las llagas florecer como rosas de agua fúnebre
de entregar en cada polvo un pasaporte de ceniza
gotereando la fe que puse en cada primavera transeúnte de la piel
voy camino a ser un emigrante de la sal de los rosarios
dejo atrás la huella de humedal que nadie habitó sino el deseo
sino quimeras que amenazan con romper el sueño
y con abrir las bisagras de ese confín alado de tu pecho
vuelo de ti y de tu nombre, de tu saliva y de tu axila
de esta hambre de lloverme labio en tus heridas
de estas ganas de curarte lo que hiero con mi historia
historia que es mía y que fue tuya y ahora es de nadie
salvo de un albatros crucificado entre poemas
y es que a veces no me basta decantar la sed de tanta compañía
ni hacer un homenaje a cada antojo de un altar que se apolille
frente al fuego
si mi oración se pudre arrodillada en el desasosiego
si me vuelvo polizón en el cordel de los milagros esperando a uno
uno que me devuelva algo de la vida que entregué e irme con ella
a cabalgar lejos de toda profecía de salvación o muerte
irme sin bandera ni boleto de regreso
hasta hallar un balcón de esos que tienen mecedora
y columpiar en la tarde la memoria y los olvidos
hacerme mapas en la piel, lloverme a gritos la renuncia
y poblar de estrellas mi propia noche a oscuras de nombrarte
de vez en cuando
tendré que dibujar un astrolabio que convulse las distancias
detenerme en la estación de cada verbo y deambular
por la torpeza del deseo que te memoria
sobre esa huella dactilar que es un pasaje de vuelta inadvertido
se me hace imperativo irme de ti, darme todo al viaje sin regreso
y huir nuevamente del pan y huir del mar, del aguacero
de los nombres, las ausencias, las promesas
y aunque no sepa de qué huyo, si es de ti o del miedo de quererte
si es de mí o del miedo de dolerme y de dolerte
huyo del agüero sentencioso, de la pena del silencio
huyo de la posibilidad de ver espaldas
porque eso son las despedidas, un desfile de espaldas que se alejan.

PASSAPORTE PARA A CINZA

para Manuel

vou afastar-me do sustento, do mar, do aguaceiro
fujo de comer as uvas negras no final das tardes
fujo de contemplar as chagas florescer como rosas de água fúnebre
de entregar em cada partícula de pó um passaporte de cinza
gotejando a fé que pus em cada primavera transeunte da pele

vou tornando-me um emigrante do sal dos rosários
deixo as pegadas de lamaçal que ninguém habitou senão o desejo
senão as quimeras que ameaçam quebrar o sonho
e abrir as dobradiças desse confim alado do teu peito
voo de ti e do teu nome, da tua saliva e da tua axila
desta fome de chover-me em lábios nas tuas feridas
desta vontade de curar-te o que firo com a minha história
história que é minha e que foi tua e que agora é de ninguém
salvo de um albatroz crucificado entre poemas

e é que às vezes não me basta decantar a sede de tanta companhia
nem fazer uma homenagem a cada capricho dum altar que se carcome
diante do fogo

se a minha oração apodrece ajoelhada no desassossego
se me torno clandestino na corda dos milagres esperando alguém
alguém que me devolva algo da vida que entreguei e ir com ela
cavalgando longe de toda a profecia de salvação ou de morte

ir sem bandeira nem bilhete de regresso
até encontrar uma varanda dessas que tem cadeira de balanço
e cambalear na tarde a memória e os esquecimentos
tatuar mapas na pele, chover vociferando a renúncia
e povoar de estrelas a minha própria noite, na escuridão, ao nomear-te

de quando em vez
terei de desenhar um astrolábio que contraia as distâncias
deter-me na estação de cada verbo e deambular
pela torpeza do desejo que te rememora
sobre essa pegada dactilografar que é uma passagem de regresso inadvertida

é-me imperativo afastar-me de ti, entregar-me todo à viagem sem regresso
e fugir novamente do sustento e fugir do mar, do aguaceiro
dos nomes, das ausências, das promessas
e ainda que não saiba de que fujo, se é de ti ou do medo de querer-te
se é de mim ou do medo de doer-me ou de doer-te
fujo do augúrio sentencioso, da pena do silêncio
fujo da possibilidade de ver costas
porque isso são as despedidas, um desfile de costas que se afastam.

Ángel Antonio Ruiz Laboy (Ponce, Puerto Rico, 1979). Ha publicado Anzuelos y Carnadas (2009), El tiempo de los escarabajos (Erizo Editorial, 2011) y Hemisferio de la sombra (Editorial ICP, 2014) ganador en la edición del 2012 del Premio Nacional de Poesía de Instituto de Cultura Puertorriqueña. En el 2012 fue reconocido con el Premio Nuevas Voces del Festival de la Palabra.

§

Luis Eduardo Barraza (Venezuela)

De nadie es mi luz: se encorva en mis bolsillos como una sombra más
Juan Sánchez Peláez

Me miro estar (la amarra ilusoria de las palabras)
aterido por el polvo que dejan en mí
ciertas gemidas mañanas

la irreverencia
de las cosas todas
que muy adentro crepitan

la necesitada urgencia de lo fugaz
de cientos de olas que en la sangre arrecian
y se ahogan

la nada en común del girasol que se oculta a las espaldas del día
y se desliza por la costilla
inesperada

para acariciarnos
las decaídas barbas de los años
que se diluyen

como esa inesperada lluvia de pájaros
que se estrella en la memoria, y siempre nos deja
más oscura

la mirada

De ninguém é a minha luz: encurva-se nos meus bolsos como mais uma sombra
Juan Sánchez Peláez

Observo-me estar (a amarra ilusória das palavras)
hirto pelo pó que deixam em mim
certas manhãs gemidas

a irreverência
das coisas todas
que muito dentro crepitam

a necessitada urgência do fugaz
de centos de ondas que no sangue intensificam
e se afogam

o nada em comum com o girassol que se oculta nas costas do dia
e desliza pela costela
inesperada

para acariciar-nos
as descaídas barbas dos anos
que se diluem

como essa inesperada chuva de pássaros
que se estilhaça na memória, e sempre nos deixa
mais escuro

o olhar

Luis Eduardo Barraza (Venezuela, 1990). Poeta ganador de diversos premios de poesía. Licenciado en Letras por La Universidad del Zulia. Ha publicado en la Revista de Literatura Hispanoamericana (nº 67, julio-diciembre de 2013) la reseña titulada “Laphrase: utopía del lenguaje”. Ha publicado su poesía en diversas revistas de literatura y poesía.

§

Liliam Moro (Cuba)

LA HABANA

Para Glendys Cambero

Como el amor
te adhieres en el alma con tu susurro melancólico.

Decir amor es recordarte
abrazada por álamos suntuosos,
con raíces que escarban tenazmente la tierra
buscando un asidero contra el feroz olvido.

Ciudad enardecida
entre densos vapores de sudor y lavanda,
te aquietas, sin embargo, aletargada, soñolienta,
con la apacible dejadez del verde humedecido
de tus jardines descuidados.

Te vuelves múltiple y diversa
en las piedras estoicas de las columnas y los muros,
los muros de las casas desvencijadas, carcomidas,
de puertas siempre abiertas,
con paredes rajadas por la desesperanza,
piedras que van cayendo con discreción solemne
al compás de la ruina,
como sordos latidos de un corazón exhausto.

Sembrada en adoquines o en asfalto,
impávida ante el tráfago de almas o gorriones,
transitada por miedos vestidos de paisano,
te alzas crepuscular, magnífica, maltrecha,
con tu belleza mórbida embadurnada de consignas.

No importan la erosión del polvo y el salitre,
la sordidez de las perennes cucarachas,
las aguas pestilentes,
los amorosos perros abandonados a su sarna,
los gatos del terrible festín de los hambrientos,
los cuerpos que se compran y venden por las sobras:
ciudad de socavones como desgarraduras
de un alma que no sana,
que no puede cerrar su herida, su desastre,
cada día aumentado como un remordimiento.

Oh ciudad dibujada con volutas de humo,
movida por el son que conjura la muerte,
nacida de la cópula del sueño de unos dioses:
ángel de la bahía,
alas empegotadas de melaza y penuria,
vulgaridad y alcohol,
permaneces, no obstante, con tus muertos ilustres,
con tus medias palabras contra toda retórica,
porque lo tuyo es resistir.

Quiero decir amor pero digo La Habana,
su metáfora.

LA HABANA

Para Glendys Cambero

Como o amor
aderes-te à alma com o teu sussurro melancólico.

Dizer amor é recordar-te
abraçada por álamos sumptuosos,
com raízes que escavam tenazmente a terra
procurando um pretexto contra o feroz olvido.

Cidade frenética
entre densos vapores de suor e lavanda,
apaziguas-te, no entanto, letárgica, sonolenta,
com a tranquila preguiça do verde humedecido
dos teus jardins descuidados.

Tornas-te múltipla e diversa
nas pedras estóicas das colunas e dos muros,
os muros das casas arruinadas, carcomidas,
de portas sempre abertas,
com paredes rachadas pela desesperança,
pedras que vão caindo com discrição solene
ao compasso da ruína,
como surdos latejos dum coração exausto.

Disseminada em calçadas ou no asfalto,
impávida perante o trânsito de almas ou de pardais,
percorrida por medos vestidos à paisana,
elevas-te crepuscular, magnífica, maltratada,
com a tua beleza mórbida untada de cautelas.

Não importa a erosão do pó e o salitre,
a sordidez das perenes baratas,
as águas pestilentas,
os amorosos cães abandonados à sua sarna,
os gatos do terrível festim dos esfomeados,
os corpos que se compram e vendem pelas sobras:
cidade de buracos como rachadelas
duma alma que não sana,
que não pode fechar a sua ferida, o seu desastre,
cada dia aumentando como um arrependimento.

Oh cidade desenhada com volutas de fumo,
movida pelo som que conjura a morte,
nascida da cópula do sonho duns deuses:
anjo da baía,
asas pegajosas de melaço e penúria,
vulgaridade e álcool,
permaneces, no entanto, com os teus mortos ilustres,
com as tuas meias palavras contra toda a retórica,
porque o que fazes é resistir.

Quero dizer amor, mas digo La Habana,
a sua metáfora.

Lilliam Moro Núñez (Cuba). A publicado los libros La cara de la guerra (Madrid, 1972), Poemas del 42 (Madrid, 1989), Cuaderno de La Habana (Madrid, 2005), Obra poética casi completa (Miami, 2013). Su obra poética, narrativa y crítica ha aparecido en numerosas antologías y publicaciones periódicas de Cuba, España y EE.UU. Es ganadora del prestigioso premio de poesía internacional “Pilar Fernández Labrador”.

* * *

A antologia integral pode ser lida também aqui:

Parte I: http://www.otroparamo.com/2017/04/17/del-triangulo-de-las-bermudas-a-lisboa-25-poetas-caribenos-parte-i/
Parte II: http://www.otroparamo.com/2017/05/15/del-triangulo-de-las-bermudas-a-lisboa-25-poetas-caribenos-parte-ii/
Parte III: http://www.otroparamo.com/2017/07/26/del-triangulo-de-las-bermudas-a-lisboa-25-poetas-caribenos-parte-iii/

Anúncios
Padrão
poesia

Fábio Pessanha

Fábio Pessanha, poeta, nascido em São Gonçalo (RJ), cursa doutorado em Teoria Literária na UFRJ e se entorta cada vez mais ao pesquisar o sentido poético da palavra a partir de Manoel de Barros e Paulo Leminski. É autor de A hermenêutica do mar – um estudo sobre a poética de Virgílio de Lemos (Ed. Tempo Brasileiro, 2013) e coorganizador de Poética e Diálogo: Caminhos de Pensamento (Ed. Tempo Brasileiro, 2011).

* * *

corpo abraça infinito
se descobre ínfimo
em tudo que é nele

em tudo que há nele
é ele de dentro a dentro:
íntimo de nascenças

§

ossos

o andor ungido a ossos
compõe procissões de joelhos ao chão
donde marcas deixadas se erguem
pelos poros pele afora

a curvatura
sina do que ante a reta se impõe
destina nos seios o desejo de bocas
retira dos becos o realejo dos sonhos
para ornar em textura óssea
os dentes da primogênita mordida

Padrão
xanto

XANTO | Consciência do cadafalso (sobre ‘Últimos poemas’, de José Miguel Silva), por Pádua Fernandes

Últimos poemas (Lisboa: Averno, 2017) parece fechar um ciclo na obra de José Miguel Silva. Em seu primeiro livro, O sino de areia (Porto: Gilgamesh, 1999), incluiu alguns poemas a partir de filmes, indicando-os nos títulos. Da filmografia japonesa selecionada, interessava ao poeta “O último dos homens” (“Viver – A. Kurosawa”), um “abrigo” “Antes que da noite o lobo venha/ devorar o que nos resta.” (“O intendente Sanshô – K. Mizoguchi”), a volta impossível à pátria daquele “que na guerra/ ergueu uma pá/ para juntar/ a cinza dos vivos/ ao lume dos mortos.” (“A harpa birmanesa – R. Ichikawa”).

Esses poemas foram retomados, com pouca alteração, em Movimentos no escuro (Lisboa: Relógio D’Água, 2005), todo dedicado a esse diálogo com o cinema.

Naqueles poemas do século passado, a questão do tema do fim da sociedade ou do mundo se articulava a uma reflexão sobre a arte. Algo de semelhante ocorre no livro mais recente, Últimos poemas, por tratar de uma consciência do último, do fim: da literatura (a primeira metade) e da civilização industrial e da espécie humana (a segunda).

O título da primeira metade, “Pastéis que sobraram da festa e seria uma pena deitar fora”, indica de pronto que tratará dos restos monumentais da literatura. Autores como Gore Vidal e Proust são tratados com ironia algo condescendente, tom comum em José Miguel Silva; Gide (“o pujante pioneiro”) recebe uma interessantíssima homenagem, Ernst Jünger (“Era um homem para pegar/ num grão de areia e dividi-lo por dez mãos/ exigentes”) e Pound também (“muitas vezes nos deu guarida/ em sua casa”). No entanto, essa literatura não teria mais condições sociais de interessar ao grande público. Lemos em “Musa, sinceramente” este divertido passa-fora para a pobre inspiradora:

 

Pensas que estás no século XIX? Mais,
julgas-te capaz de competir com traficantes
de desejos, decibéis e abraços? […]

 

O autor declara a poesia derrotada de antemão pelos meios de entretenimento de massa.

A segunda parte, “Corredor da morte”, pressupõe a ideia de que a humanidade já está condenada por si mesma, e que “só podíamos seguir/ o planograma do genoma e perecer.” (“Fim”). O interesse de José Miguel Silva por assuntos da genética já passou por esferas mais privadas (“Um deslize do genoma/ soterrou-lhe o coração.”, escreveu em “Na feira do livro II”, de Ulisses já não mora aqui, livro editado originalmente em 2002). Desta vez, trata-se de uma catástrofe coletiva, da espécie. A condenação parece, nesta seção, abranger tanto a ordem biológica quanto a política, o que é reiterado em “Teatro político”, em que o teatro serve de excessivamente convencional metáfora para a mentira. O poema apresenta um rol de decomposições:

 

a bolha esburacada da democracia,

a corrente de facadas e suturas
a que chamamos progresso,
o beco sem saída da evolução.

 

O brilhante “Homem do lixo” imagina um faxineiro, o último a chegar à festa, e que tem o dever de varrer “o subproduto da embriaguez/ organizada”. Os foliões dormem, ele dança com a vassoura, tentando enganar-se que não está desiludido. Imaginamos que seja este o nosso tempo: chegamos para recolher o lixo da festa. No entanto,

 

Findo o trabalho, tem ainda tempo
para se apiedar dos vindouros,
que da festa não terão sequer notícia,
que nunca poderão participar
sequer remotamente em algo
tão aparentado com a felicidade.

 

As próximas gerações estarão ainda mais longe da felicidade, que hoje só pode existir como resíduo, que estamos a jogar fora. Nem os restos persistirão. Um tempo mais desesperançado, pois, do que o concebido por Carlos Drummond de Andrade em “Resíduo”, poema de A rosa do povo: “fica sempre um pouco de tudo./ Às vezes um botão. Às vezes um rato.”

As duas partes não são estanques: na segunda, “Misantropia à parte” é uma denúncia do público que não digere a poesia, público descrito nestes termos pouco lisonjeiros:

 

O aparelho cognitivo do porco não consegue digerir
a pérola. O porco, porque é porco e omnívoro,
come o que lhe dão: abocanha a pérola, engole
a pérola, fá-la viajar nos intestinos, devolvendo-a
depois à luz do dia. Com esse trânsito de merda,
o porco nada ganhou, e a pérola ainda menos.

 

A literatura está morta, este livro vem apenas “alegrar o velório” (“Lamento e exortação”), talvez não passe de “Mais um dia de estrume para roseira nenhuma” (“Parte poética”); o mundo está caminhando para estado semelhante (“não cabe/ mais ninguém na ratoeira do progresso industrial.”, diz em “Fala o director-geral”).

tumblr_ot6qj5nzcg1qbcs7jo1_1280

A catástrofe está próxima, como em poema de Ulisses não mora mais aqui (Lisboa: & etc, 2002), “Estela funerária”, que termina com esta constatação: “caiu para o desastre,/ chegou à nossa frente.”

A dissertação de mestrado de Vitor Bruno Dantas Ramalhosa, Não sei se a culpa é minha ou de ninguém: a poesia política de José Miguel Silva (defendida em 2016 na Faculdade de Letras da Universidade do Porto [clique aqui]), lembra que José Miguel Silva “prefere, ironicamente, ser um ‘desmancha-prazeres’ (título de um blog seu) que ‘não contribui para aligeirar o déficit na balança cultural’, mas que, ao invés, e tal como Alberto Pimenta, contribui com o que pode ‘para a lixeira cultural’.” Trata-se de uma alta comparação, eis que provavelmente nenhum outro autor português logrou desafinar tanto o coro nacional quanto o autor d’O discurso sobre o filho-da-puta.

Este livro, embora não seja tão dissonante assim, persiste na honrosa vocação de todos descontentes e eu também. Seu desencanto e nostálgico elitismo podem incomodar tanto setores das esquerdas quanto das direitas (veja-se esta gozação: “Como a formiga,/ o diamante, a bactéria, a água é cem por cento/ de direita, não acredita em nada, nem sequer/ no ciclo da água.”, trecho de “Põe os olhos na água”), e é certo que esses dois lados opostos do espectro ideológico podem ter muito em comum na defesa da sociedade da produção industrial, que Últimos poemas critica.

No entanto, o discurso racional e irônico, típico deste autor, tem tudo para agradar os leitores do descontentamento, que esperam, sem culpa, os próximos poemas. Afinal, neste verso de Últimos poemas encontramos uma característica da poesia: “O álibi do mal é fazer-se desejar.”

Picture 16

Padrão
poesia

Micheliny Verunschk

onça

Micheliny Verunschk é escritora

***

Autorretrato

míope e diastêmica
mas não prognata
graças a deus
ou à genética,
o que é mais certo.
um olho levemente
maior que o outro.
pés pequenos.
dois grains de beauté
proeminentes
um nas costas
outro no pescoço.
dedos curtos
coxas firmes
mas com mais
que o necessário
de celulite.
algumas cicatrizes:
uma no alto da testa
tem nome e causa: bicicleta.
cabelos que já foram lisos
hoje, ondulados
mas sempre muito, muito fartos.
tem duas asas ocultas
uma coleção de imperfeições
e uns trezentos sonhos
que não cabem no retrato.

§

 

eu disse à árvore:
me abençoa, árvore,
sê minha avó
minha mãe
minha filha.
sê tu, árvore,
minha ilha de pássaros
e verdes
meu eterno retorno
pulmão e coração
meu berço minha rede.
ela, a árvore,
nada nem disse
e ficou ali naquela existência
sua de árvore
minha avó
minha mãe
minha filha
como todas as coisas são
sem precisão de bússolas
ou outras confirmações.

§

um par de seios
boiando sobre as águas
e a ilha submersa
um emaranhado de raízes
bulbos filamentos.

cinco palavras giram
ao redor da lâmpada:
todas tem calcanhares
e arestas.

ah,
na margem da vizinha ribeira cresce um salgueiro.

§

uma mulher
o que quer uma mulher
além do céu
o que quer uma mulher
além do céu
o que é uma mulher além
do que se lhe dá?
uma mulher
o que quer uma mulher
além do céu
o que quer uma mulher
além do céu
o que é uma mulher
além do que dela se diz?
uma mulher
o que quer uma mulher
além do céu
o que quer uma mulher
além do céu
o que é uma mulher
além do que está circunscrito?
uma mulher
o que quer uma mulher
além do céu
o que quer uma mulher
além do céu
o que é uma mulher
além da cerca que a cerca?
uma mulher
o que quer uma mulher
além do céu
o que quer uma mulher
além do céu
o que é uma mulher
além do corpo que a sequestra?
uma mulher
uma mulher pode ser mais que a cabeça? [vazia]
uma mulher pode ser mais do que a boca? [vazia]
uma mulher pode ser mais que sua fresta? [vazia]
o que quer uma mulher
além do céu
o que quer uma mulher
além do céu
o que quer uma mulher
além do céu?

§

a mulher tenta
[seus dedos desajeitados]
consertar a coluna partida
do pterodáctilo.
a coluna feita de fibra
de média densidade
partiu bem no local
que deveria sustentar asas e garras
do antigo voo

há muito que os dinossauros
não andam nem sobrevoam
esse mundo
há muito que as coisas
se quebram sem conserto
no entanto fósseis de brinquedo
fabulam outra realidade

a mulher presa ao poema
se extingue e ressuscita
em movimento perpétuo.

§

Pensamento enquanto teço um pequeno tapete

se os nomes das mulheres
assassinadas
fossem lã
a lã que tece os tapetes
se o nome das mulheres
assassinadas fosse linha
a linha em torno dos dedos
ou na trama do tear
daríamos voltas e voltas
e voltas e voltas
movimento de rotação
nesse planeta triste para mulheres
voltas e voltas
voltas e voltas
um novelo imenso
muito maior que o planeta
com nossos nomes
com nossas lágrimas,
avó aranha.

§

a velha Safo
não saiu da ilha
lira nos braços
pronta a conquistar
o mundo
ou pelo menos
atravessar o Rubicão

foi se ocupando
paciente e rigorosa
de tecer palavras
e de se apaixonar
por marinheiros
essa fauna flutuante
e erradia
que tanto se aproxima
ao fazer mesmo da poesia.

a velha Safo
não saiu da ilha
lira nos braços
mas não quis pouco
[musa encarnada]
esse pouco da gente
que com pouco
se contenta
uns poucos risos
e barquinhos de papel.

nem memória
nem saudade
nem o violento
sopro de Eros:
enquanto erro
masco chicletes
me perco
entre mensagens
e faço meu tanto
de poemas ruins
a velha Safo
apenas me sorri.

***

Padrão
poesia, tradução

Poesia Nórdica| A poética de Snorri Sturluson, por Luciano Dutra

Snorri Sturluson (1179-1241)

, que legaste una mitología
de hielo y fuego a la filial memoria,
, que fijaste la violenta gloria
de tu estirpe de acero y de osadía,
sentiste con asombro en una tarde
de espadas que tu triste carne humana
temblaba. En esa tarde sin mañana
te fue dado saber que eras cobarde.
En la noche de Islandia, la salobre
borrasca mueve el mar. Está cercada
tu casa. Has bebido hasta las heces
el deshonor inolvidable. Sobre
tu pálida cabeza cae la espada
como en tu libro cayó tantas veces.

(Jorge Luis Borges, 1964)

O destinatário desse soneto de Borges é o autor do texto traduzido como abre-alas do que se pretende ser uma contribuição nórdica regular na Escamandro. Um texto em prosa para abrir uma seção de poesia traduzida pode parecer algo paradóxico. Mas quem chegar até o final da tradução e seguir acompanhando essa aventura poética pelos mares do norte vai perceber aos poucos que este trecho do livro Poética (Skáldskaparmál, em islandês antigo) é a moldura necessária para este quadro que iremos pintando, pincelada a pincelada, com cores islandesas, feroesas, norueguesas, dinamarquesas, suecas, finlandesas e, eventualmente, groenlandesas e lapãs (essas mediadas pelos idiomas nórdicos germânicos).

 

Snorri Sturluson foi, além de um dos raríssimos escritores islandeses da era de ouro da literatura nessa língua, também caudilho que complicou sua biografia e no limite pagou com a própria vida por tentar servir a dois senhores: a independência da mancomunidade islandesa, com lei mas sem rei, sem poder executivo central para fazer as decisões tomadas por uma oligarquia exilada da Noruega (onde se recusaram a comungar do sonho de um reino unificado patrocinado pelo rei Haraldur Belas-Melenas), e esse mesmo reino em ascensão, a Noruega, torrão natal dos colonos que fizeram da Islândia, a partir do último quartel do século IX, uma das únicas nações duradouras resultantes da chamada era víquingue.

Snorri, cuja vida coincidiu com parte do período que viu nascer a literatura das sagas, é o autor de uma história mítico-biográfica das dinastias escandinavas (Heimskringla ou Orbe do Mundo), de uma saga que conta as aventuras de um poeta-pirata pela Islândia e pelas ilhas britânicas (Egils saga Skallagrímssonar ou Saga de Egill Skallagrímsson) e, principalmente de um compêndio dividido em três partes onde cataloga os metros tradicionais germânicos, a origem das kenningar, um gênero de metáforas tão caras a Borges (que escreveu sobre elas pelo menos um ensaio completo, além de dedica-las um belo capítulo no seu Literaturas germánicas medievales) e os mitos nórdicos sobre a origem do mundo e dos deuses do panteão nórdico-germânico, conhecimentos que na época de Snorri vinham se extraviando devido à influência cristã na cultura originária da Islândia (Snorra Edda ou Edda de Snorri). Skáldskaparmál ou Poética é a segunda parte da Snorra Edda. Dela traduzimos dois capítulos onde o autor resgata o mito da origem da erudição e, o que mais nos interessa, da poesia.

* * *

Capítulos 5 e 6 de Skáldskaparmál (Poética) de Snorri Sturluson (1179-1241)

 

5 A origem do hidromel de Suttungur

E outra vez perguntou Ægir: ”Como teve início a arte a que chamais poesia?”

Bragi responde: ”Ela teve origem quando os deuses[1] tiveram uma desavença com um povo chamado os vânios.[2] Então eles se reuniram para conciliar e fizeram um acordo de paz de tal forma que todos de ambos os lados foram até uma tina e cuspiram nela. Ao se despedirem, os deuses concluíram que não queriam deixar aquele signo de paz se perder e criaram a partir dele um homem. Tal homem se chama Kvasir. Ele é tão sábio que ninguém lhe pergunta coisa alguma que ele não saiba a resposta.

Ele andava por todo o mundo ensinando as ciências aos homens, e um dia foi convidado a visitar a morada de uns anões, Fjalar e Galar, então eles o chamaram para conversar a sós e o mataram, deixaram o sangue dele escorrer em duas tinas e uma caldeira, a qual se chama Óðrerir, já as tinas se chamam Són e Boðn. Misturaram mel no sangue, e disso surgiu um hidromel tal do qual, quem quer que beba, torna-se poeta ou erudito. Os anões disseram aos ásios que Kvasir havia sufocado de tanto conhecimento, pois não havia ninguém tão sábio capaz de lhe fazer perguntas para extrair a sabedoria.

Então aqueles anões convidaram a lhes visitar o gigante chamado Gillingur e a esposa desse. Então os anões chamaram Gillingur para ir com eles remar no mar. Porém, tão logo se afastaram da terra firme, os anões remaram contra a maré e viraram o barco. Gillingur não sabia nadar e pereceu, então os anões desviraram o seu barco e remaram à terra firme. Contaram aquele ocorrido à esposa, e ela começou a passar mal e chorava alto. Então Fjalar perguntou se ela se sentiria mais aliviada se avistasse o lugar o mar onde ele havia perecido, e ela queria. Então ele disse a Galar, seu irmão, que fosse até lá em cima e, quando ela saísse pela porta, deixasse uma mó cair na cabeça dela, dizendo que os urros dela o aborreciam. E assim ele fez.

Quando o gigante Suttungur, filho de Gillingur, ficou sabendo daquilo, foi até lá e pegou os anões e levou-os ao mar e colocou-os num atol de maré baixa.[3] Eles imploram a Suttungur por sua vida e como conciliação oferecem pelo homizio do pai o precioso hidromel, e com isso se reconciliam. Suttungur leva para casa o hidromel e o guarda no penhasco chamado Hnitbjörg, deixando lá a sua filha Gunnlöð de guardiã. Por isso chamamos nós outros a poesia sangue de Kvasir ou bebida de anões ou enchimento ou qualquer forma de conteúdo de Óðrerir ou Boðn ou Són ou óbulo de anões, pois o tal hidromel salvou a vida deles no atol, ou hidromel de Suttungur ou fluído de Hnitbjörg.”

Então disse Ægir: ”Parece-me cousa funesta chamar a poesia por esses nomes. Mas como foi que os ásios se apossaram do hidromel de Suttungur?”

6 De como Óðinn se apossou do hidromel

Bragi responde: “Reza a lenda que Óðinn partiu de sua morada e chegou num lugar onde nove escravos cortavam feno. Pergunta se eles gostariam que ele afiasse as gadanhas deles. Eles aceitam. Então ele tira uma pedra de amolar do seu cinto e afiou as gadanhas, eles acharam que as gadanhas agora cortavam muito melhor e pediram que ele lhes desse aquela pedra, ao que ele porém respondeu que quem a quisesse comprar teria que pagar um preço alto. Mas todos se disseram dispostos e rogaram-lhe que a vendesse, porém ele a arremessou ao ar. Mas como todos queriam agarrá-la, se precipitaram de tal forma que cada um passou a gadanha no pescoço do outro.

Óðinn foi pedir pousada para aquela noite a um gigante chamado Baugi, irmão de Suttungur. Baugi reclamou que tinha poucas reses[4] e contou que seus nove escravos haviam morrido, e que não sabia de onde poderia conseguir outra mão de obra. Então Óðinn disse se chamar Bölverkur. Se ofereceu para trabalhar por nove para Baugi, pelo que exigia como salário um trago do hidromel de Suttungur. Baugi afirmou não ter como conseguir hidromel, disse que Suttungur guardava-o apenas para si mesmo, mas que iria com Bölverkur tentar obter hidromel.

Bölverkur fez durante o verão o trabalho de nove homens para Baugi, mas chegado o inverno exigiu de Baugi o seu salário. Então foram ambos até Suttungur. Baugi conta a Suttungu, seu irmão, o que ele e Bölverkur haviam contratado, mas Suttungur se recusa terminantemente a dar sequer um gota do hidromel. Então Bölverkur diz a Baugi que deveriam tentar arrumar alguma artimanha para poder conseguir o hidromel, ao que Baugi consente. Então Bölverkur puxa uma furadeira chamada Rati e pede a Baugi para furar o penhasco se a furadeira aguentar. Ele assim o faz. Então Baugi diz que a furadeira atravessou o penhasco: Bölverkur sopra pelo furo mas a serragem volta ruidosamente contra ele. Com isso ele percebe que Baugi queria traí-lo, e pede que ele fure o penhasco até o fim. Baugi fura mais uma vez, Bölverkur sopra novamente e dessa vez a serragem cai do outro lado. Então Bölverkur assume a forma de serpente e desliza pelo furo, mas Baugi tenta acertá-lo com a furadeira mas erra o alvo.

Bölverkur vai até onde Gunnlöð montava guarda e se deitou com ela por três noites, e ela permitiu que ele tomasse três tragos de hidromel. Na primeira tragada, ele esvaziou Óðreri, na segunda Boðn, na terceira Són, e com isso ficou com todo o hidromel. Então ele assumiu a forma de águia e voou o mais rápido possível.

Porém, quando Suttungur notou o voo da ave, assumiu também a forma de águia e saiu em revoada atrás dela. No entanto, os ásios viram quando Óðinn se aproximou voando: botaram as suas tinas no jardim, e ao entrar em Ásgarður,[5] Óðinn cuspiu o hidromel nas tinas, mas como estava quase a ponto de ser alcançado por Suttungur, se apressou em cuspir todo o hidromel, e uma parte de perdeu. A parte desperdiçada ficou ao alcance de qualquer um, por isso a essa parte chamamos hidromel de poetastro. De resto, Óðinn concedeu o hidromel de Suttungur aos ásios e aos homens que sabem poetar. Por isso chamamos a poesia despojos de Óðinn e de achado e bebida de Óðinn e presente de Óðinn e bebida dos ásios.”

§

(5) Upphaf Suttungamjaðar.

Ok enn mælti Ægir: “Hvaðan af hefir hafizt sú íþrótt, er þér kallið skáldskap?”

Bragi svarar: “Þat váru upphöf til þess, at goðin höfðu ósætt við þat fólk, er Vanir heita. En þeir lögðu með sér friðstefnu ok settu grið á þá lund, at þeir gengu hvárirtveggju til eins kers ok spýttu í hráka sínum. En at skilnaði þá tóku goðin ok vildu eigi láta týnast þat griðamark ok sköpuðu þar ór mann. Sá heitir Kvasir. Hann er svá vitr, at engi spyrr hann þeira hluta, er eigi kann hann órlausn.

Hann fór víða um heim at kenna mönnum fræði, ok þá er hann kom at heimboði til dverga nökkurra, Fjalars ok Galars, þá kölluðu þeir hann með sér á einmæli ok drápu hann, létu renna blóð hans í tvau ker ok einn ketil, ok heitir sá Óðrerir, en kerin heita Són ok Boðn. Þeir blendu hunangi við blóðit, ok varð þar af mjöðr sá, er hverr, er af drekkr, verðr skáld eða fræðamaðr. Dvergarnir sögðu ásum, at Kvasir hefði kafnat í mannviti, fyrir því at engi var þar svá fróðr, at spyrja kynni hann fróðleiks.

Þá buðu þessir dvergar til sín jötni þeim, er Gillingr heitir, ok konu hans. Þá buðu dvergarnir Gillingi at róa á sæ með sér. En er þeir fóru fyrir land fram, reru dvergarnir á boða ok hvelfðu skipinu. Gillingr var ósyndr, ok týndist hann, en dvergarnir réttu skip sitt ok reru til lands. Þeir sögðu konu hans þenna atburð, en hon kunni illa ok grét hátt. Þá spurði Fjalarr hana, ef henni myndi hugléttara, ef hon sæi út á sæinn, þar er hann hafði týnzt, en hon vildi þat. Þá mælti hann við Galar, bróður sinn, at hann skal fara upp yfir dyrrnar, er hon gengi út, ok láta kvernstein falla í höfuð henni, ok talði sér leiðast óp hennar. Ok svá gerði hann.

Þá er þetta spurði Suttungr jötunn, sonr Gillings, ferr hann til ok tók dvergana ok flytr á sæ út ok setr þá í flæðarsker. Þeir biðja Suttung sér lífsgriða ok bjóða honum til sættar í fóðurgjald mjöðinn dýra, ok þat verðr at sætt með þeim. Flytr Suttungr mjöðinn heim ok hirðir, þar sem heita Hnitbjörg, setr þar til gæzlu dóttur sína, Gunnlöðu. Af þessu köllum vér skáldskap Kvasis blóð eða dvergadrekku eða fylli eða nökkurs konar lög Óðreris eða Boðnar eða Sónar eða farskost dverga, fyrir því at sá mjöðr flutti þeim fjörlausn ór skerinu, eða Suttungamjöð eða Hnitbjargalögr.”

Þá mælti Ægir: “Myrkt þykkir mér þat mælt at kalla skáldskap með þessum heitum. En hvernig kómuzt þér æsir at Suttungamiði?”

(6) Hversu Óðinn komst at miðinum.

Bragi svarar: “Sjá saga er til þess, at Óðinn fór heiman ok kom þar, er þrælar níu slógu hey. Hann spyrr, ef þeir vili, at hann brýni ljá þeira. Þeir játa því. Þá tekr hann hein af belti sér ok brýndi ljána, en þeim þótti bíta ljárnir miklu betr ok föluðu heinina, en hann mat svá, at sá, er kaupa vildi, skyldi gefa við hóf. En allir kváðust vilja ok báðu hann sér selja, en hann kastaði heininni í loft upp. En er allir vildu henda, þá skiptust þeir svá við, at hverr brá ljánum á háls öðrum.

Óðinn sótti til náttstaðar til jötuns þess, er Baugi hét, bróðir Suttungs. Baugi kallaði illt fjárhald sitt ok sagði, at þrælar hans níu höfðu drepizt, en talðist eigi vita sér ván verkmanna. En Óðinn nefndist fyrir honum Bölverkr. Hann bauð at taka upp níu manna verk fyrir Bauga, en mælti sér til kaups einn drykk af Suttungamiði. Baugi kvaðst einskis ráð eiga at miðinum, sagði, at Suttungr vildi einn hafa, en fara kveðst hann mundu með Bölverki, ok freista, ef þeir fengi mjöðinn.

Bölverkr vann um sumarit níu manna verk fyrir Bauga, en at vetri beiddi hann Bauga leigu sínnar. Þá fara þeir báðir til Suttungs. Baugi segir Suttungi, bróður sínum, kaup þeira Bölverks, en Suttungr synjar þverliga hvers dropa af miðinum. Þá mælti Bölverkr til Bauga, at þeir skyldu freista véla nökkurra, ef þeir megi ná miðinum, en Baugi lætr þat vel vera. Þá dregr Bölverkr fram nafar þann, er Rati heitir, ok mælti, at Baugi skal bora bjargit, ef nafarrinn bítr. Hann gerir svá. Þá segir Baugi, at gegnum er borat bjargit, en Bölverkr blæss í nafarsraufina, ok hrjóta spænirnir upp í móti honum. Þá fann hann, at Baugi vildi svíkja hann, ok bað bora gegnum bjargit. Baugi boraði enn, en er Bölverkr blés annat sinn, þá fuku inn spænirnir. Þá brást Bölverkr í ormslíki ok skreið inn í nafarsraufina, en Baugi stakk eftir honum nafrinum ok missti hans.

Fór Bölverkr þar til, sem Gunnlöð var, ok lá hjá henni þrjár nætr, ok þá lofaði hon honum at drekka af miðinum þrjá drykki. Í inum fyrsta drykk drakk hann allt ór Óðreri, en í öðrum ór Boðn, í inum þriðja ór Són, ok hafði hann þá allan mjöðinn. Þá brást hann í arnarham ok flaug sem ákafast.

En er Suttungr sá flug arnarins, tók hann sér arnarham ok flaug eftir honum. En er æsir sá, hvar Óðinn flaug, þá settu þeir út í garðinn ker sín, en er Óðinn kom inn of Ásgarð, þá spýtti hann upp miðinum í kerin, en honum var þá svá nær komit, at Suttungr myndi ná honum, at hann sendi aftr suman mjöðinn, ok var þess ekki gætt. Hafði þat hverr, er vildi, ok köllum vér þat skáldfífla hlut. En Suttungamjöð gaf Óðinn ásunum ok þeim mönnum, er yrkja kunnu. Því köllum vér skáldskapinn feng Óðins ok fund ok drykk hans ok gjöf hans ok drykk ásanna.”

[1] No sistema mitológico-religioso nórdico-antigo (isto é, pré-cristão), os deuses Ásios (æsir) foram uma linhagem posterior, à qual pertence o próprio Bragi, cujos apanágios são a poesia e a retórica. Ægir, o interlocutor de Bragi no trecho traduzido, é a divindade marítima dos antigos nórdicos.

[2] Os vânios (vanir) eram uma linhagem de deuses anterior à dos ásios.

[3] Ou seja, que ficava submerso na maré alta.

[4] Ou seja, que era pobre.

[5] Ásgarður (literalmente, Jardim ou Cidadela dos Ásios) é no sistema mitológico-religioso dos antigos nórdicos a morada dos ásios.

* * *

Luciano Dutra (Viamão/RS, 1973-, naturalizado islandês) é bacharel em língua e literatura islandesa (2007) e mestrando em estudos de tradução pela Universidade da Islândia, tradutor juramentado islandês-português desde 2009. Além de literatura islandesa e nórdica contemporânea, traduz as sagas, obras únicas de prosa de ficção compiladas na Idade Média por autores anônimos da Islândia que influenciaram escritores modernos tão diversos quanto Jorge Luis Borges, Milan Kundera, William Morris, Kurt Vonnegut, Ted Hughes, William Blake, w.h. Auden, Walter Scott, William Morris, Robert Louis Stevenson, Thomas Hardy, Halldór Laxness, Henrik Ibsen, Jostein Gaarder e J.R.R. Tolkien. Em 2014, fundou em Reykjavík a Sagarana forlag, microeditora multilíngue especializada na publicação de literatura em tradução entre as línguas nórdicas e o português.
Padrão
poesia

Luiza Romão: Ave Sangria!

Luiza e Sangria

Em Sangria, a poeta Luiza Romão, busca revisitar a história do Brasil sob a ótica de um útero. Para isso, o livro é dividido em 28 poemas/28 dias, como um ciclo menstrual. Alternando entre experiências pessoais e episódios históricos, a poeta costura uma narrativa labiríntica, a fim de decifrar a identidade brasileira. A história é conduzida pelo ponto de vista do corpo feminino. Os ciclos econômicos (borracha, café, ouro) se misturam com os ciclos biológicos e as fases do útero (ovulação, menstruação, concepção); o “país do futuro” se sintetiza numa gestação impossível (sempre interrompida por golpes de Estado ou “pílulas do dia seguinte”); a figura do patriarca é contraposta com as “mães solteiras” e as mulheres “para lida, para farra, para fotografias oficiais”. Com linguajar urbano, os poemas carregam fortes marcas de oralidade.

DIA 1

A edição é bilíngue (português e espanhol) e o prefácio foi escrito pela estudiosa Heloisa Buarque de Hollanda. O livro tem um formato quadrado (20x20cm) e abre para cima, retomando a forma de um calendário.

Além disso, cada poema é acompanhado por uma fotografia em preto, branco e vermelho. Como procedimento, o fotógrafo Sérgio Silva registrou partes do corpo de Luiza: seios, pernas, mãos, punhos, pescoço, boca, olhos, umbigo. Cada uma das 28 fotos foi impressa em tamanho 30×30 e costurada à mão pela artista. Materiais metálicos (correntes, talheres, fechaduras, pregos, espelhos) e barbante vermelho criam uma nova tessitura para as imagens em preto e branco. A anatomia é reinventada e o corpo se torna suporte de uma denúncia histórica. 

SANGRIA-8744__2_

 

 

SÉRIE DE VIDEOPERFORMANCE

É impossível desvincular a poesia de Luiza Romão da oralidade. Vinda de uma tradição de spoken word, sua escrita se completa na fala, no encontro com o público e com a cena. A fim de manter os ritmos, variações melódicas e intensidades vocais, sua obra navega constantemente entre publicações físicas (livros e antologias) e vídeo-poemas.

Em Sangria, essa pesquisa se radicalizou através da produção de uma série inédita de 28 vídeos-performances: todos os poemas do livro foram gravados em estúdio, e, posteriormente, um duo de baixo acústico (Vânia Ornelas) e percussão (Juba Carvalho) os musicou.

Além disso, o projeto convidou 28 mulheres de diferentes áreas artísticas (grafite, pintura, xilogravura, circo, dança, tecido acrobático, teatro de bonecos, bordado, teatro, intervenção urbana, linguagem de sinais, música) para participar: cada uma das artistas escolheu um dos textos e propôs uma performance. Durantes meses, essas intervenções foram criadas e filmadas, tendo como balizador estético a fricção entre campos do saber.

Dessa forma, Sangria se torna mais do que um livro de poemas ou uma iniciativa individual. É um trabalho coletivo e inédito, com mais de 50 mulheres envolvidas.

PREFÁCIO

[Por Heloisa Buarque de Hollanda] 

Luiza Romão avisa logo de início: não purifiquem o meu sangue, não quero que limpem minhas veias. Minha sangria, eu mesma produzo.

Bem, estamos diante de uma poeta que quer atuar no limite. Melhor, no limite máximo. Da política, da linguagem, da performance subjetiva. Voltarei a esses pontos mais à frente.

Agora, quero falar sobre minha primeira sensação diante de Luiza e de sua poesia. Sinto Luiza como uma expressão absolutamente contemporânea da história e da cultura indignada e comprometida com a política estética desta segunda década do século XXI.

Luiza escreve e intervém hoje, sobre hoje. Atua com força e também com disfarçada delicadeza.

São várias as formas como este trabalho pode ser lido e sentido. Escolho o de uma estética militante, inovadora e radical. Em jogo, estão o corpo, a história e seus intérpretes e a falta de ar, num dos mais complexos momentos políticos do país. No fundo, um agitado jogo de sombras que projetam formas de colonização violentas e opressoras, perpetuando-se num eterno fluxo e refluxo.

O ritmo deste trabalho se cumpre a partir da lógica de um calendário que descreve, com diferentes intensidades narrativas, os 28 dias do ciclo menstrual que conduzem o óvulo a suas fases decisivas para a reprodução da vida: a gravidez ou a menstruação. É mais ou menos este o caminho de Sangria, que desliza em direção a um final incerto, que tanto poderá ser de construção ou de perda.

Foi assim que atravessei os poemas de Sangria.

A hipótese do projeto é perigosa. Difícil. Pode não dar certo.

Nas palavras da autora, “com este trabalho, procuro  desvendar como a colonização, seus mecanismos exploratórios, repressões e golpes de estado, construíram sentidos do feminino, absolutamente silenciados e apagados”.

O caminho eleito foi o de ativar um processo de tecer contínuo (à moda das mulheres bordadeiras e tecelãs), entre o ciclo menstrual, ou seja, o organismo feminino a partir de sua potência reprodutiva e a revisita a episódios opressores da história brasileira. São 28 poemas/dias, revelações, ritos de passagem, insights políticos/históricos, dores, sangue. Sangria.

Já que sublinhei a forte presença do ethos político do período pós junho de 2013 correndo nas veias dessa poesia, alguns procedimentos se destacam. Inicialmente, chamo atenção para o trabalho artístico que utiliza prioritariamente o organismo/corpo da mulher, locus, por excelência, da manifestação e criação  dessa nova geração feminista.

Esse mesmo corpo feminino, milenarmente construído e controlado por uma perspectiva e sensibilidade masculinas, que agora volta, vigoroso, como plataforma mais adequada para a expressão e o enfrentamento feministas.

(…)

Sangria não é apenas mais um livro de poemas, Sangria é um projeto literário sobre a História do Brasil vista pelas entranhas de uma feminista contemporânea.

Digo projeto, porque o grito que Sangria faz ecoar não se realiza apenas na páginas impressas deste livro escrito por uma atriz-poeta-performer. Qualquer verso aqui revela o desejo de saltar da página, pede som, pede movimento, pede imagem, pede, sobretudo, ação. Assim como a linguagem, a edição do livro também trouxe demandas de expansão. Temos intervenções, costuras, fotos e uma webnovela.

A poesia em diálogo com a performance e o livro em diálogo com outras mídias é um dos aspectos do que observei como o trabalho em Sangria no limite das linguagens e das categorias. Uma poesia que tira sua força estética de cruzamentos possíveis: a passagem destemida do lírico para a oralidade áspera, do cíclico para o mosaico, da palavra para o movimento, da palavra para a imagem. Contemporâneo. Inadiável.

Enfim, em Sangria, a nova poesia feminista se revela como um de seus melhores momentos.

DIA_13__2_

4 POEMAS DE SANGRIA

DIA 1. NOME COMPLETO

eu queria escrever a palavra br*+^%
a palavra br*+^% queria escrever eu
palavra eu br*+^% escrever queria
BRASIL
eu queria escrever a palavra brasil

aquela em nome da qual
tanto homem se faz bicho
tanto bandido general

aquele em nome de quem
a borracha vira bala

a perversidade qualidade de bem

aquela empunhado em canto
atestada em docs
que esconde pranto
mãe do dops

eu queria escrever a palavra brasil
mas a caneta
num ato de legítima revolta
feito quem se cansa

de narrar sempre a mesma trajetória
me disse “PARA
e VOLTA
pro começo da frase
do livro

da história
volta pra cabral e as cruzes lusitanas
e se pergunte
DA ONDE VEM ESSE NOME?”

palavra-mercadoria
brasil

PAU-BRASIL

o pau-branco hegemônico
enfiado à torto e à direto
suposto direito
de violar mulheres
o pau-a-pique
o pau-de-arara
o pau-de-araque
o pau-de-sebo
o pau-de-selfie
o pau-de-fogo
o pau-de-fita
O PAU
face e orgulho nacional

A COLONIZAÇÃO COMEÇOU PELO ÚTERO
matas virgens
virgens mortas
A COLONIZAÇÃO FOI UM ESTUPRO

pedro ejaculando-se
dom precoce
deodoro metendo a espada
entre as pernas
de uma princesa babel
costa e silva gemendo cinco vezes
AI AI AI AI AI

getúlio juscelino geisel
collor jânio sarney
a decisão parte da cabeça
do membro ereto
de quem é a favor da redução
mas vê vida num feto

é o pau-brasil
multiplicado trinta e três vezes
e enterrado numa só garota

olho pra caneta e tenho certeza
não escreverei mais o nome desse país
enquanto estupro for prática cotidiana
e o modelo de mulher
a mãe gentil

§

DIA 10. 1a MASTURBAÇÃO

o erotismo é só a casca do meu peito
é muita lábia
pra pouco lábio
que oferece água
com três beijos sara
e se eu não quiser casar?
será eterna essa chaga
de carregar o ventre livre
e a carne viva?

mesmo quando intactos os joelhos
há algo que lateja pra além do útero

sei que assusta tanto erotismo envolvido
mas só te peço humanidade
vem comigo
deixemos os arcos do triunfo
o céu é suficiente pra quem tem boca
e entre tantas nenhum respiro
(minha saliva não é purpurina)

sou mais seiva do que água
apesar da anemia aparente
são camadas e camadas de células-vivas
camadas e camadas de paetê dourado

e se eu entrar
descalça na igreja
o vestido manchado de suor
celebraremos juntos o pecado de cada dia?

no pescoço
coleciono fraquezas
poemas pra não enforcar

uma corda (vocal) desafina enquanto visto armaduras

não há heroísmo em ser tantas
mulher-origami
sempre metade do esperado

eu rasparia os ossos até virar lança
mas falta gordura sob a pele
comeria blush como quem experimenta terra
mas perdi os dentes-de-leite

sabe
de todas as armas
(brancas ou não)
o espelho é a que mais dói

§

DIA 12. 1a PAIXÃO

você tem a delicadeza
de um açougueiro
que antes de fatiar
separa a carne do osso

sabe que os lábios
é a melhor parte
de uma mulher
que palavras moídas
causam indigestão
e que um coração
dura até dois meses
no congelador

você amacia peitos
e troca em miúdos
como quem esquece
cozinha lento
e me come de
boca fechada

você inteiro
é um pedaço
refolgado
de passado
(mal passado)

sabe de hormônios
em demasia
e assuntos carnais

você é minha
anemia
sangrando
gota-à-gota
na pia

carrega o sonso
de um bife de soja
ou de uma feijoada light

desfiado
te observo
atentamente
e mastigo
com prazer
mais uma cenoura crua

§

 

DIA 20. FADIGA

/sozinha
penélope desfia
desafia
(abutres, o filho, a multidão)

mas os deuses aplaudem ulisses

***

 

Padrão
poesia

Regina Azevedo: 2 poemas inéditos + 2

regiss

Regina Azevedo é uma poeta brasileira nascida em Natal – RN em 2000. Autora dos livros Das vezes que morri em você, Por isso eu amo em azul intenso e Pirueta.
Mais: www.reginazvdo.tumblr.com

***

TEMPO

quando você chegou
tirei o relógio do braço
pois saber a hora através
dos seus olhos
semicerrados
do seu corpo
semiaberto
da sua fala
seminua
era como tentar
um trava-língua
um enigma
uma senha
e aprender o idioma
do seu corpo
levou tempo
por exemplo
você sabia que existe
um relógio que se baseia
nas propriedades do átomo
existe a ampulheta
que antes foi utilizada
em igrejas
e hoje as crianças
usam em jogos de tabuleiro
e podem manipulá-la
por exemplo
nunca deixando que a areia
pese totalmente para um lado
você imagina
como eu aprendi a domar
o tempo do seu sono
o tempo da seu banho
do seu bocejo
e até evitar
que você abreviasse
a palavra e o beijo
você imagina que hoje eu sei
que nada nesse mundo
é capaz de te fazer ficar
mais fácil seria esconder uma bomba
disparar mísseis
ou investigar o código genético
das libélulas e das lavandas
você sabia que a cada 65 mil anos
perdemos 1 segundo
e a cada cigarro 11 minutos
mesmo se você fosse
um relógio de vela
pra começar
ainda assim seria mais fácil
impedir que o meu cheiro
queimasse o seu corpo
e consequentemente
acelerasse o tempo
e apressasse os seus passos
você sabia que os agricultores
sabem tanto sobre a posição do sol
quanto os egípcios
e ainda assim
depois que você se foi
você levou o meu relógio
você levou a música
você levou mais que
alguns instantes
os gestos
e a casa
mas sobretudo
depois que você se foi
não há quem deixe o sol entrar
e talvez por isso
esteja tudo
adormecido

§

 

FUNDO

clichê clássico
eu te amo do fundo
do meu útero
solo sagrado de pecado
perto de onde seu pau se enfia encosta e arde
no limiar da dor
afina o violino do futuro
células dançam
leite manchando mundinho cor de rosa
você não tem vontade de ir embora
porque chão é cama, chuveiro é cama
areia espelho escada e também em pé
cama é onde você se deita sente meu cheiro e perde o sono
onde eu mostro que as poetas são mais
com a mão dentro da calça
olhando fundo no seu olho
amando de novo

§

regi

poema de “pirueta”, em intervenção urbana

FESTEJO AO FOGO

só por um segundo
sob teu peito

o farfalhar do outono
e o que você fazia
em festejo ao fogo

a ponta dos dedos
ao relento

traquejo singular da labareda

misto de calmaria e lampejo
numa dança descabelada

a língua pronta para o surgimento
da manhã

o espírito de cavalo colorido
no ato de trocar os óculos com você
e te olhar de baixo

o minério que dorme na pele
o desafio que doma o segundo
a ginga que derrete as ondas

cheiro tônico diante do espelho

o rugido e o anúncio
do tropeço no ritual:

um orgasmo estupendo
anestesia contra bombas
de efeito moral

*

Padrão